Antes de ejecutar una idea, es fundamental evaluar su viabilidad. Para eso existe el anteproyecto, un documento preliminar que permite organizar, justificar y planificar una propuesta antes de desarrollarla por completo.
El anteproyecto define qué se quiere hacer, por qué es importante, cómo se llevará a cabo y qué resultados se esperan. Es ampliamente utilizado en el ámbito académico, empresarial y social para solicitar aprobación o financiamiento.
Entre sus principales elementos se encuentran el título del proyecto, el planteamiento del problema, la justificación, los objetivos, el marco teórico, la metodología, el cronograma y los recursos necesarios.
A diferencia del proyecto final, el anteproyecto puede modificarse y ajustarse según la retroalimentación recibida. Por eso, es una herramienta clave para reducir riesgos y mejorar la planificación.
Elaborar un buen anteproyecto aumenta significativamente las posibilidades de éxito de cualquier iniciativa.